Resulta, además de cómico, divertido, confuso, simbólico y hasta surrealista el lenguaje que usan los políticos en su afán por ganar la atención popular y la de sus pares. Nosotros, los Ciudadanos de a pie, muchas veces caemos en esas…
Resulta, además de cómico, divertido, confuso, simbólico y hasta surrealista el lenguaje que usan los políticos en su afán por ganar la atención popular y la de sus pares. Nosotros, los Ciudadanos de a pie, muchas veces caemos en esas…