Opinión

“Descolonizar la mente es recuperar nuestra propia historia y nuestra propia voz” (Anónimo).

Acabamos de pasar, una vez más, una página de nuestra historia Nacional: el Grito de Independencia en el cual, una de las arengas representativas fue: “Vivan los pueblos Indígenas, Afromexicanos y Migrantes”. Los presentadores que antecedieron a la ceremonia del grito, no fueron los clásicos locutores vestidos con trajes de gala con motivos mexicanistas, pero de marca y poses muy televisivas; fueron los representantes de dos etnias mexicanas: uno, de los pueblos indígenas y una mujer cuyo origen es Afro Mexicano que, con austera sencillez, resaltaron la memoria histórica de la nación.

 Este acontecimiento, es la continuación de lo que se ha venido sucediendo desde 2019 con la primera ceremonia del grito lanzado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador quien modificó el tipo de arenga donde los símbolos, además de los tradicionales, incluyó otros, históricamente vigentes, catalogando a los personajes como héroes vivientes como: “¡Vivan las madres y los padres de nuestra patria” ¡Vivan las comunidades indígenas! Esta última frase, en el fondo, además de ofrecer un reconocimiento oficial a tales comunidades, de alguna manera incita a modificar esa  idea, ya  históricamente fomentada por el sistema escolarizado mañosamente diseñado para relegar y olvidar nuestros orígenes, desdeñar a los pueblos originarios y nuestras sesenta y ocho lenguas indígenas, entre las cuales hay algunas en peligro de extinción ya sea porque nosotros mismos las hemos discriminado y hemos evitado que se siguieran hablando pues alguien “ más civilizado” sembró la narrativa de que eso significaba pertenecer a una raza inferior además de ser un retroceso cultural. Para ello, se diseñó, ya hace bastante tiempo,1921 para ser más exacto un programa educativo totalmente Eurocentrico, es decir: los valores, la cultura y pensamiento Europeo Occidental y Estadounidense es considerado como centro del conocimiento, el progreso y civilización.

 La esencia de las culturas Madres como la Mexica, Olmeca, Maya y sin menospreciar a otras culturas como la Inca en Perú, en ese diseño erróneo de educación, no fueron incluidas en el plan de estudios, excluyéndolas porque las consideran inferiores, sin haberlas investigado suficientemente para valorarlas y justipreciarlas en su real dimensión.

Las culturas MADRE, son auténticamente puras, no tuvieron influencia de ninguna otra cultura. Cuando los europeos llegaron a Mesoamérica, ya existíamos plenamente con todo un baraje muy complejo tanto cosmogónico como religioso, cultural, filosófico y científico por mucho, más adelantados que los de la Europa de aquel entonces.

“Vivimos cosas tan admirables, que no sabíamos que decir, o si era verdad lo que por delante parecía, que por una parte en tierra firme estaban grande ciudades, y en la laguna otras muchas”. Esto dijo Bernal Diaz del Castillo en su obra: La verdadera historia de la conquista de la nueva España. ¡Cuánta fascinación y valoración del paisaje se vislumbra en este fragmento! a pesar de las limitaciones de este cronista y de la distancia en el tiempo pues la redactó 30 años después de la conquista de la gran Tenochtitlan, en Guatemala.

Para los programas educativos, de manera recurrente hemos sido considerados como tierra de conquista ciento por ciento. La Historia Nacional, en las instituciones formativas, desde la primaria hasta la universitaria, hasta hace algún tiempo, se ponderaban como actos heroicos lo crímenes realizado por Hernán Cortes, Pedro de Alvarado y demás secuaces.

En segundo término y muy someramente ha habido referencia de aquellos que defendieron los derechos la dignidad y la cultura de los pueblos sometidos como lo fueron: Toribio de Benavente, Bartolomé de Olmedo Pedro de Gante, Bartolomé de las Casas o como el primo de Rey Carlos V, Juan de Tecto qué fue asesinado junto con el último Tlatoani, que no emperador, Cuauhtémoc en Acalan situado en el ahora Estado de Campeche.

Después de esa conquista, evangelización forzada y colonización punitiva donde la fuerza y la barbarie se mostraron y se siguen mostrando, en la actualidad, con otros esquemas y otras narrativas, nos sentimos obligados a DESCOLONIZARNOS mentalmente y hacer conciencia de nuestras propias fortalezas: nada ni nadie, por mucho poder que tenga, puede Interferir con nuestro proceso de independencia.

Nuestras culturas originarias, a pesar de haber sido vilipendiadas por el eurocentrismo, al pensarnos como una tierra de conquista permanente; a pesar de haber sido consideradas como parte del subdesarrollo o como parte de los Estados emergentes y, hoy en día, ya algunos, desafortunadamente, en el ámbito periodístico han llegado considerar que estamos viviendo en una cultura sobre valorada y exaltada artificialmente argumentando, para ello, que existe todo un abanico de carencias y defectos, intencionalmente magnificados y con la idea subyacente de que solo en Europa y EE.UU existe la mejor calidad y estilos de vida superiores a los nuestros, los cuales forzosamente tenemos que seguir ya que, según estos comentocratas estamos saliendo, apenas de infancia y, entrando lentamente a  la adolescencia democrática.

La descolonización mental requiere de una sana rebeldía y un cambio de paradigmas cómo la revaloración y orgullo de todo lo que tenemos, tanto personal y comunitariamente. No solo en Europa o Norteamérica hay progreso, belleza, civilización y desarrollo; la visión y reconocimiento de nuestros valores tanto en la historia nacional se tiene que analizar con espíritu crítico y autocritico para despojarnos de ese racismo y clasismo que aún persiste entre nosotros. Evitar y tratar de ser semejantes al modelo anglosajón impuesto por la mercadotecnia tanto en el vestir como en el uso de accesorios suntuarios para lucir “very nice” o muy “cool” y, volver a nuestra riqueza artesanal en indumentarias, es una de las tantas formas de decir no a ese Eurocentrismo tan enquistado en la vida nacional.

“La descolonización será la mejor señal de una buena salud mental. Hagámosla posible.

REDACCIÓN

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver arriba