.¡Lotería!
Ayer por la noche en el restaurante donde nos invitaron unos familiares a celebrar el Grito de Independencia, nos divertimos mucho había buen ambiente familiar, canciones, matracas y silbatos, hombres y mujeres ataviados con la ropa de identidad tradicional como chinas poblanas, vestidos bordados al estilo de la zona maya, tehuanas, chiapanecas y más.

Otras más con botas y sombreros al estilo del norte de México, no faltaron las que portaban al cinto fajillas bordadas como que usan las mujeres en la Sierra Norte de Puebla, otras con rebozos de hilo de seda, las de corbatas y pulseras tricolor, las que portaban chaquetas al estilo mariachi, con vestidos de chiapanecas y las Fridas con sus diademas de flores en la cabeza.

Familias con sus niñas y niños ataviados con sus trajes regionales, participando en los concursos que conducía el animador.
Mujeres concursando para que el público votara por la mejor vestimenta.
Era un salón familiar, de buen nivel, tengo entendido que se hizo la reserva con mucha anticipación, hicimos una larga fila para ingresar. Adentro el lugar con un ambiente muy mexicano, elegante con un menú muy completo chalupas, tostadas de pollo o pata, chanclas, tacos dorados, pozole verde, blanco y rojo, mole de panza, tlacoyos y chilapeñas (por cierto, no pregunté que eran estás últimas).

Los hombres portaban sombreros y trajes de caporal, otros con paliacate y ropa de manta, camisas bordadas y a cuadros, playeras con elementos de identidad mexicana. Y muchos más con la playera oficial de la Selección Nacional.
El olor del orégano y la cebolla para el pozole se entre mezclaban en el ambiente, con los platos de barro y claro que hubo mezcal, cerveza, agua de Jamaica y de horchata, refrescos y agua mineral para acompañar la cena. Todo esto mientras el animador y cantante interpretaba las de José José, las de Juan Gabriel, las de Alejandro Fernández, las del Buki y las de Mijares.
Claro que hubo las cosas chuscas de la noche el suelo estaba mojado y un mesero resbaló, cayó contra una mesa, salieron volando aguas de horchata, refrescos, la hielera y algo que quedaba de un mole de panza en el plato de barro. La situación no pasó a mayores el chico se levantó del suelo, todos corrieron a secar el piso y siguió la fiesta con las estrofas de “La Bikina” de fondo.
En las mesas de las familias estaban las planillas del juego de la Lotería, con los frijolitos para llenar las casillas, al tiempo que voceaba el animador: el alacrán, la silla, la rana, el mariachi, la escalera, la serpiente, etc.
El animador seguía hablando, observé que muchas personas tenían sus celulares en la mano estaban viendo en las redes sociales que la ceremonia oficial en Palacio Nacional estaba por empezar, ya estaba saliendo la escolta de los cadetes del Colegio Militar, el gerente del lugar avisó que cambiaran de canal en las pantallas para que todas y todos viéramos el Grito de Independencia de la Presidenta Claudia Sheinbaum.
Pero el animador en el salón seguía hablando y hablando, la gente le empezó a decir que ya guardara silencio, pero él no se callaba, con su micrófono en mano, se puso a decir que “aún cuando nadie estaba de acuerdo con este gobierno teníamos que escuchar el grito, que aún cuándo no, nos gustara la presidenta, teníamos que verlo…”. Y seguía hablando
La mayoría de las personas se voltearon a verlo y abrían los ojos todo lo que podían, le pedían que ya se callara, pero el animador seguía hablando por el micrófono de lo que el siente en contra del gobierno de la República y de la Presidenta de México, porque volvió a insistir “no, nos ha ido bien al país, con este gobierno, pero ya ni modo…”.
La Presidenta Sheinbaum, ya portaba la Bandera Nacional, ya había llegado al balcón central de Palacio Nacional para decir su arenga:
¡Viva México libre, independiente y soberano!
“Mexicanas, mexicanos: ¡Viva la Independencia! ¡Viva Miguel Hidalgo y Costilla! ¡Viva Josefa Ortiz Téllez-Girón! ¡Viva José María Morelos y Pavón! ¡Viva Leona Vicario! ¡Viva Vicente Guerrero! ¡Viva Gertrudis Bocanegra! ¡Viva Guadalupe Victoria! ¡Viva Antonia Nava! ¡Vivan las heroínas y los héroes que nos dieron patria! ¡Vivan los pueblos indígenas y afromexicanos! ¡Vivan nuestras hermanas y hermanos migrantes!
“¡Viva la dignidad del pueblo de México! ¡Viva la libertad! ¡Viva la igualdad! ¡Viva la justicia! ¡Viva la democracia! ¡Viva México libre, independiente y soberano! ¡Viva México! ¡Viva México! ¡Viva México!”, exclamó.
A cada arenga, el pueblo que estábamos en el restaurant respondíamos.
¡Viva México! ¡Viva México! ¡Viva México!
Y luego en familia cantamos a todo pulmón y de pie el Himno Nacional por el 216 Aniversario del Grito de Independencia de nuestra Nación.

Lo interesante es que nadie le siguió el juego al “animador”, yo imagino que en su enojo personal pretendió antes del Grito de la Presidenta, desatar una rechifla o gritos de rechazo en el lugar, y el convertir ese momento en algo viral, porque había muchos celulares encendidos para grabar el momento.
Pero, lo cierto es que “el animador” se quedó nadie le siguió el juego.
Se quedó solo incluso con su micrófono.
Esta mañana al despertar pensé en las estadísticas.
Nivel de aceptación 99%
Nivel de rechazo 1%
Por cierto gracias a la Familia anfitriona
Hasta la próxima.



