Se infundirá certidumbre en los empresarios que se esfuerzan por elevar su producción y ventas

Con la iniciativa que envió la Presidenta Claudia Sheinbaum al Senado de la República, para reformar la Ley de Inversión Extranjera, y por lo que asegura el Secretario de Economía Marcelo Ebrard, de que los temas del “huachicol” fiscal y del Narcotráfico, están fuera de las negociaciones del T-MEC, México afronta las acechanzas del Narco que pretenda sentar sus reales en territorio azteca.

Lo que destaca Ebrad, se reviste de suma importancia, pues afirma que las conversaciones en el T-MEC son fluidas y se avanza en ellas, porque no están en la mesa los temas del huachicol fiscal, ni tampoco las acusaciones de que políticos mexicanos estén involucrados en el Narcotráfico.
Abundó ante diputados de Morena y en rueda de prensa, que al prepararse la cuarta ronda de negociones del Tratado Comercial, se insistirá en que los productos mexicanos estén libres de aranceles o, en su caso, se le fijen las menores tasas impositivas, en la rama automotriz por ejemplo, se negocia que no sea el 25 sino el 15 % o menos.
Pero sin duda, lo que sacudirá al país de sospechas y sombras del Narcotráfico, es que en la iniciativa que Claudia Sheinbaum envió al Senado, se pide que el Ejercito, la Marina, la Secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana, la Fiscalía General de la República, e incluso, la Unidad de Inteligencia Financiera, se integren a la Comisión Nacional de Inversiones Extranjeras, para que evalúen riesgos y amenazas a la seguridad nacional por la inversión extranjera.
En este propósito, solo falta que el Senado se ponga a trabajar y le preste toda atención a la Iniciativa Presidencial, a fin de que la inversión extranjera no llegue al país contaminada del Narcotráfico.
En el momento en que se aplique esa reforma a la Ley de Inversión Extranjera, habrá tranquilidad y progreso en las regiones que reciban capitales extranjeros, pues tendrán la certeza de que esos recursos invertidos son de procedencia lícita.
Como consecuencia de ello, sobra decir que se anticiparán mejores tiempos para el comercio exterior mexicano, pues ese ambiente de paz, se reflejará en mejores condiciones de trabajo, para las empresas que enfocan sus productos al mercado exterior.

Con lo anterior, se infundirá certidumbre en los empresarios que se esfuerzan por elevar su producción y ventas, y que además, tienen planes a futuro al concluir la revisión del Tratado Comercial.
Ellos deberán estar conscientes, de que todas estas acciones buscan optimizar las condiciones que impulsen la exportación de productos mexicanos, pero también, para despejarle el camino a las negociaciones del T-MEC entre México-Estados Unidos y Canadá.
M E M O R A N D U M
¿HUELGA?
Es sensato que ex trabajadores de la armadora VW vayan buscando empleo en otras ramas industriales, como lo sugiere el Gobernador Alejandro Armenta. Tal vez ellos mismos se sorprenderían de lo que pueden hacer en otra actividad.

La alusión viene porque la armadora alemana se transforma a paso vertiginoso como lo hace el mundo, y también, porque nos llega la añoranza de las lides reporteriles en la década de los Ochentas, cuando la VW tenía más de 14 mil trabajadores y –si mal no recuerdo- en los años Noventas laboraban más de 20 mil. Ahora NO imaginamos una huelga con menos de 7 mil tras el despido de más de mil la semana anterior.
Los nuevos tiempos plantean también nuevos retos a la industria automotriz, y si por la automatización cada vez requiere menos mano de obra, queda tiempo para ver el futuro de esta empresa que en Puebla tiene su historia.
¡AH!, tampoco se olvida que en algunas revisiones contractuales, la armadora amenazaba con irse de Puebla, en momentos en que los Sindicatos se le ponían más ariscos. Obvio hubo huelgas.



