Construcción, energía, carbono: el renacer de la industria forestal como motor de la transición verde en Europa

Imagen © Unsplash/Ingemar Johnsson Los árboles se talan para obtener madera de un bosque.

ECONOMÍA E INNOVACIÓN @mundomujeres||

Desde edificios de hasta 22 metros de altura en la República Checa hasta biocombustibles que suponen un tercio de la energía primaria de Estonia, un nuevo informe revela que la industria forestal se está transformando en un sector de alta tecnología, innovación y resiliencia climática.

La madera está dejando de ser un simple recurso extractivo para convertirse en un pilar de la economía sostenible en Europa.

Según el informe Forest Tracks: Country Level Market Insight 2025/ 2026, la industria forestal está experimentando una transformación radical que la sitúa en el centro de la transición verde regional. 

Mientras persisten las presiones económicas tradicionales (interrupciones comerciales, estancamiento del PIB e inflación), el sector está encontrando nueva vida a través de la construcción baja en carbono, las energías renovables y productos bio-basados innovadores, se afirma en el documento, redactado por la Comisión Económica de la ONU para Europa (UNECE).

Edificios de madera, energía y sumideros de carbono

El informe, basado en datos brutos enviados por los propios 16 Estados* que han participado en el informe, revela ejemplos concretos de este cambio de paradigma. 

En la República Checa, recientes cambios normativos permiten ahora edificios de madera de hasta 22,5 metros de altura, lo que supone un cambio radical en el desarrollo urbano. En Estonia, los biocombustibles sólidos representan más de un tercio de su producción primaria de energía, lo que demuestra que la madera se está volviendo indispensable para la seguridad energética.

«Lo que estamos viendo es un cambio de enfoque: de la mera extracción a la innovación de alta tecnología y la resiliencia climática», señala el informe. 

En países como Irlanda, esta transición se refleja en una creciente atención a los bosques como sumideros de carbono, con cambios medibles en las reservas de carbono forestal que apoyan los objetivos climáticos. Suecia, por su parte, continúa integrando la silvicultura industrial a gran escala en cadenas de valor altamente eficientes.

Adaptación a las amenazas y nuevas regulaciones

La integración del Reglamento de la UE contra la Deforestación y la Ley de Restauración de la Naturaleza está impulsando una nueva era de transparencia en la cadena de suministro y la expansión de los créditos de carbono forestal. Incluso cuando amenazas biológicas como la plaga de escarabajos de la corteza en Europa Central o los incendios forestales en el Sur afectan los volúmenes de cosecha, el sector está respondiendo con una mayor eficiencia de los recursos y un avance hacia bioeconomías circulares.

Los datos sugieren que los próximos dos años vendrán definidos por la eficacia con que estos 16 países aprovechen sus recursos madereros (tanto dentro como fuera de los bosques) para satisfacer tanto las demandas económicas como los compromisos ambientales internacionales. 

REDACCIÓN

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver arriba