“Humillar a los pueblos, no hace al gobernante ni fuerte, ni orgulloso, mucho menos poderoso”.

EL ESPACIO de José Luis Gámez J.
Entre tantas reflexiones en torno a este tema de actualidad: Donald Trump y su forma tan peculiar, tan disímbola y tan estúpida de gobernar a su país, está, naturalmente la de tratar de entrar en la mente del estadounidense promedio y dilucidar su compleja situación como ciudadano que está siendo afectado directa o indirectamente por las políticas de estado que rigen, actualmente al país de las barras y las estrellas, haciendo que este, entre otras tantas decisiones, tome la abandonar su nación.
En México en el sexenio del presidente Miguel de la Madrid Hurtado: (1982 ~ 1988) quien implementó el sistema neoliberal de gobierno, reduciendo la participación del estado en la economía, en el control de la inflación y en lo relativo al libre mercado, imito tal modelo de Margaret Thatcher: (1979 ~1990) y Ronald Reagan (1981~ 1989) en sus correspondientes países, lo que llevó a nuestro México a una bancarrota total con muchas y graves consecuencias.
México en esas épocas, entró en una grave crisis que afectó, progresivamente, a todas las áreas estratégicas, de muy grave manera, pero sobre todo la agrícola; el campesino abandonó su tierra de labor pues el olvido gubernamental fue brutal.
El trabajador del campo, desesperado, tuvo que migrar a los EE. UU para convertirse en simple mano de obra, muy calificada, pero, sobre explotada y despreciada por la generalidad de los patrones estadounidenses.
En la actualidad, se calcula que entre 37 y 40 millones de mexicanos están distribuidos en la unión americana trabajando; gran parte de ellos intimidados y otros tantos, deportados o asesinados por el ICE, grupo policial brutalmente adiestrados para cazar migrantes ante la complacencia gubernamental y la solidaridad de gran parte de los ciudadanos que se están aliando en favor de estos migrantes.
De manera breve, se han descrito dos hechos. Uno: el migrante mexicano empujado a abandonar su país para buscar mejores oportunidades de sobrevivencia ante el olvido gubernamental que por 36 años se deslindó de sus obligaciones para con sus gobernados Dos: el estadounidense que ya, desde años anteriores ha iniciado un éxodo hacia varios destinos tanto europeos como latinoamericanos.
Las causas de esta diáspora voluntaria u obligada de ciudadanos estadounidenses, tienen diferentes causas y se está dando tal migración, de manera creciente desde 2025 pues se calcula un numero promedio de 180,000 a 200,000 ciudadanos buscando mejor calidad de vida, mayor seguridad; huyendo, a su vez, del alto y creciente costo de vivienda, salud y sustento, además de la polarización política cada vez más feroz con el actual gobierno; sin olvidar el tema de personas enfermas que buscan la salud, especialmente en México y la fuga de cerebros que encuentran mejores ofertas de trabajo en el extranjero.
En nuestro país cada día observamos más presencia de extranjeros deambulando por las calles de diversas ciudades: orgullosamente pensamos que todos son turistas, sin embargo, al hacer un poquito de análisis se concluye lo siguiente: en 2025 llegaron a México, en promedio de 98.2 millones de visitantes extranjeros de los cuales el 48.6% pernoctaron en el país y, retornaron, principalmente, a EE. UU y Canadá.
En los últimos años han llegado para quedarse en México 1.2 millones de personas extranjeras, regularizando, naturalmente su estancia. Algunos reportes hablan que en la segunda era Trump, el promedio de estancia definitiva de ciudadanos estadounidenses, está aumentando por arriba del 60% de esos 1.2 millones de extranjeros que ya tienen la nacionalidad mexicana y, aproximadamente 190,000 tienen la residencia temporal o permanente.
El número de naturalización supera la cantidad de 12,000 personas originarias, principalmente de Venezuela, Colombia y Cuba. Los ciudadanos estadounidenses que en 2025 buscaron la nacionalidad mexicana superan las 70,000 personas que sumadas a las de años anteriores llegan aproximadamente a 800,000 cifra que se considera elevada.
La causa principal de este éxodo en estos últimos tiempos, es el miedo a que la democracia en la Unión Americana colapse y que lo poco de seguridad que aún les quedaba se derrumbe y no garantiza más, una estancia digna en su país.
La otra causa por la que ciudadanos estadounidenses migran a nuestro suelo, es la de la búsqueda de la salud. Unos, tramitan su residencia en nuestro país, se establecen en algún estado, se afilian y pagan sus cuotas al Seguro Social donde obtienen los beneficios propios de la institución como todo miembro asegurado.
Otros migran, especialmente a Tijuana México donde hay hospitales de última generación y especialistas que han armado paquetes de salud donde se incluyen traslados de ida y vuelta, estancias, hospitalización, intervención quirúrgica, tratamientos, medicación, alimentación y hospedaje tanto para el paciente como para familiares con costos muy por abajo de los que rigen en el país de las barras y las estrellas, porque allá, la salud no es un derecho. Para estos Ciudadanos, nuestro sistema de salud tanto el público como el privado, ha resultado “mejor que el de Dinamarca”.
Por último: aquí, en México, con estos tipos de migración se está generando un fenómeno muy peculiar: el de la gentrificación. Esta consiste en el encarecimiento de la vivienda pues, el migrante estadounidense trae dólares y paga con dólares. Un arrendador de vivienda o se afilia a la plataforma digital Airbnb, quien se encarga de ofrecer un alojamiento que el casero ha pedido desocupar a un inquilino nacional provocando su desplazamiento para que un mejor postor, sobre todo, extranjero llegue a ocupar la vivienda.
El trato directo es otra opción que un arrendador elige para que, de preferencia, la ocupe un extranjero que tiene para pagar una renta que, a pesar de ser cara, este, la considera barata con relación a la que pagaba en su país de origen. El arrendatario nacional tiene que buscar su nueva habitación en los lugares más alejados y con precios menos prohibición.
En resumen: al darse el proceso de transformación urbana donde un barrio deja de serlo, al remodelar y renovar viviendas, al desplazar a los habitantes originales y ofrecer esos espacios al mejor postor y conglomerarlos para crear una zona exclusiva se le llama Gentrificación. Este fenómeno ya se está presentando en las grandes ciudades de nuestro país y esto conlleva a plantear alguna política pública que establezca un equil8brio entre oferta y demanda porque “Nadie puede hacer sentir inferior a alguien sin su consentimiento”.


