Imagen ONU Noticias /Vida cotidiana en La Habana.
Como resultado del régimen de sanciones, generaciones de cubanos han vivido bajo medidas unilaterales coercitivas, que han moldeado el panorama económico y social del país, dice la experta de la ONU en medidas coercitivas unilaterales, y pide el fin de ese castigo.

Las sanciones de Estados Unidos a Cuba causan un impacto negativo en todos los aspectos de la vida en el país y deben levantarse, dijo la relatora especial sobre las repercusiones de las medidas coercitivas unilaterales en el disfrute de los derechos humanos.
En una declaración preliminar al terminar una visita oficial a Cuba, Alena Douhan afirmó que el resultado de ese régimen de sanciones ha sido que generaciones de cubanos hayan vivido bajo medidas punitivas, “que han moldeado el panorama económico y social del país”.
“Durante más de 60 años, Estados Unidos ha mantenido un amplio régimen de restricciones económicas, comerciales y financieras contra Cuba, la política de sanciones unilaterales más prolongada en las relaciones exteriores estadounidenses”, recordó Douhan.
Endurecimiento de las sanciones
A lo largo de su visita, la experta escuchó testimonios sobre el endurecimiento progresivo de las restricciones desde 2018, con medidas adicionales sobre las sanciones existentes. Esas provisiones se intensificaron aún más en 2021, tras la reinclusión de Cuba en la lista estadounidense de Estados patrocinadores del terrorismo.
La relatora especial explicó que las sanciones se han agudizado con el alcance que tienen en los terceros actores que se ajustan a ellas, y han limitado la capacidad del gobierno y la ciudadanía de hacer planes a largo plazo, asfixiando el tejido social de Cuba.
Douhan lamentó que el bloqueo a la isla siga vigente y se endurezca pese a la petición inequívoca de la Asamblea General de la ONU que durante décadas ha subrayado la urgencia de ponerle fin.
“La escasez de maquinaria esencial, repuestos, electricidad, agua, combustible, alimentos y medicinas, junto con la creciente emigración de trabajadores calificados —incluido personal médico, ingenieros y profesores—, tiene graves consecuencias para el disfrute de los derechos humanos, incluidos los derechos a la vida, la alimentación, la salud y el desarrollo”, advirtió.
Reticencia empresarial
La imprevisibilidad de medidas coercitivas estadounidenses y las elevadas multas impuestas a quienes las eluden generan reticencia entre las empresas extranjeras para invertir o comerciar con Cuba, privando así a los habitantes de ese país de satisfactores esenciales, añadió.
La experta deploró que incluso en los casos de exenciones, los inversionistas muestren cautela para comprometerse con proyectos de largo plazo, en vista de que podrían venir nuevas restricciones estadounidenses.
Respeto al derecho internacional
En este sentido, llamó a todos los Estados “a respetar los principios y normas del derecho internacional y a garantizar que las consideraciones humanitarias sean plenamente respetadas, basadas en los principios de respeto mutuo, solidaridad, cooperación y multilateralismo”.
Durante su visita al país caribeño, la relatora especial se reunió con funcionarios gubernamentales, diplomáticos, organismos internacionales, ONG, académicos, personal médico, y representantes religiosos y del sector privado.


