La Lucha Legal y la Intervención del Despacho Jurídico León y Castillo ,del abogado penalista Víctor León Rueda y su colega Montserrat González

DERECHOS DE UNA MADRE y SUS HIJAS @mundomujeres REDACCIÓN ||
Después de casi tres años de angustiosa separación, tres menores de edad—Erika Aitana, Madisson Scarlett, y su hermana menor no registrada—han sido recuperadas y se encuentran bajo el resguardo y protección de su madre, Ana Karen Rodríguez, en Puebla. Este triunfo de la justicia es el resultado de una ardua batalla legal y de investigación, que reveló la compleja red de encubrimiento tejida por la familia paterna.
La Lucha Legal y la Intervención del Despacho Jurídico León y Castillo, del abogado penalista Víctor León Rueda y su colega Montserrat González
El calvario de Ana Karen comenzó tras poner fin a una relación de concubinato de cinco años con Erick «N». Aunque un juicio familiar le asignó la guardia y custodia de las niñas en marzo de 2023 , el padre se negó a cumplir con la orden, sustrayendo a las menores desde noviembre de 2022. El padre fue detenido en junio de 2023 por violencia familiar, violencia vicaria y sustracción de menores, pero el ocultamiento persistió.
La férrea defensa de la niñez que posibilitó la recuperación fue encabezada por el abogado penalista Víctor León Rueda y su colega Montserrat González, miembros del despacho/firma jurídica León y Castillo. La Jueza Carla Patricia Ambrosio Vargas estuvo a cargo de la resolución inicial de custodia.
La Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) materializó la recuperación tras 45 actos de investigación y 15 cateos—realizados en Puebla, San Pedro Cholula y Tlaxcala—que acotaron las posibilidades de ocultamiento de las menores.
Las Graves Penas por Desaparición Forzada
La sustracción se agravó con la participación de los abuelos paternos, José Francisco «N» y Blanca Patricia «N», quienes continuaron ocultando a las niñas, siendo detenidos y vinculados a proceso en 2024 por su probable responsabilidad en sustracción de menores y violencia vicaria.
Un giro crucial en el caso fue la declaración de Jessica «N» (la pareja sentimental del padre, también detenida). Su testimonio detalló cómo el abuelo planeaba los escapes, alquilando casas y cambiando placas para evadir a la policía. Esta colaboración permitió que un juez de amparo cambiara la medida cautelar contra los abuelos, tipificando el delito como Desaparición Forzada entre particulares.
Actualmente, a los implicados se les acumulan los delitos de sustracción de menores, violencia vicaria y desaparición forzada entre particulares. Por la gravedad de estos cargos, los acusados podrían enfrentar una pena de hasta 50 años de prisión.
Las tres niñas, que fueron sustraídas a los 45 días de nacida (hoy 3 años), 1 año (hoy 4 años), y 3 años (hoy 6 años), ya reciben atención especializada en trabajo social y psicológica para garantizar su bienestar integral.



