
Libreta de Notas de Claudia García Polo @claudiagpolo
Desde que Claudia Sheinbaum Pardo asumió el cargo como la primer mujer Presidenta de México en octubre del año pasado, ha enfrentado como gobernante muchos retos y desafíos, no es fácil atender los problemas de un país con casi 130 millones de habitantes, con problemas de desigualdad social, pobreza, inseguridad y violencia. Sin embargo Sheinbaum ha demostrado que, a pesar de todos los problemas la Nación va por buen rumbo y esto se refleja en los altos niveles de aprobación que mantiene en las encuestas, lejos de caer el respaldo social crece.
El mayor desafío para la Presidenta en este momento es quizá, la relación bilateral con el principal socio comercial Estados Unidos y hacer frente a la declaratoria de «guerra arancelaria» y las amenazas en materia comercial, de Donald Trump no solo contra México, sino contra la mayoría de los países del planeta.
MANTIENE LAS PAUSAS EN LA RESPUESTA
Este jueves Sheinbaum en su conferencia mañanera anuncio que, será hasta después del 2 de abril cuando dará a conocer una «respuesta integral» a la decisión del vecino del norte de imponer aranceles del 25 por ciento a la importación de automóviles, al acero y aluminio y en general al sistema de aranceles que impondrá a todos los países, incluido México.
Nuevamente Claudia Sheinbaum aplicó su estrategia «cabeza fría» a las medidas de Trump, en un tono firme pero mesurado. Ratificó que su objetivo será «proteger a México y defender los empleos y a las empresas nacionales” y que mantendrá la relación con Estados Unidos, pero ante todo defenderá la soberanía de la Nación».
Sheinbaum defendió la integración de México con Estados Unidos en la cadena productiva de la industria automotriz y que en las negociaciones que encabeza el secretario de Economía Marcelo Ebrard, pedirán que se respeten las cláusulas del T-MEC para lograr un trato preferencial a los importaciones mexicanas. Cláusulas que el mismo Trump firmó en su periodo anterior como Presidente de los Estados Unidos y que hoy no respeta.
A diferencia de sus homólogos y de otros líderes del mundo como Canadá, China y algunos de Europa que han respondido de manera inmediata y visceral a las amenazas y la «guerra comercial» emprendida por Donald Trump, la presidenta Sheinbaum ha actuado con inteligencia, prudencia y mesura, como buena científica. Primero observa y luego se ha puesto a revisar junto con su gabinete económico y de seguridad todas las implicaciones que representa para México las medidas anunciadas por Estados Unidos.
Lejos de responder con reacciones inmediatas y violentas, sus decisiones le han merecido ganarse el reconocimiento en México y del resto del mundo, incluso ser considerada como la «mujer más poderosa» o «la Presidenta más popular». Ha logrado incluso ganarse el respeto del propio presidente Trump quien luego de las conversaciones telefónicas en varias ocasiones la ha reconocido como «una mujer inteligente, maravillosa», que reconoció, “le aconsejo aplicar en la Unión Americana, una campaña como la de México dirigida a los jóvenes para prevenir los daños del consumo de drogas”.
En esta compleja relación que enfrenta México con el gobierno de Donald Trump, Claudia Sheinbaum guarde una carta bajo la manga que le favorezca en las negociaciones de los próximos días, la requiere para poder cumplir su palabra de proteger los empleos y a las empresas vinculadas al TMEC.
COLABORACIÓN, NUNCA SUBORDINACIÓN
Será relevante la visita que este viernes tendrá a México la Secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos Kristi Noem, quien se reunirá con la presidenta Sheinbaum para hacer un recuento de las acciones y resultados en materia de seguridad de su gobierno, así como los decomisos de drogas y armas que ha realizado el Gobierno de México, así como la lista de deportaciones de varios líderes criminales buscados en Estados Unidos, serán elementos fundamentales que podrán abonar a la relación y los acuerdos que el gobierno de México podrá lograr con el gobierno de Donald Trump antes del 2 de abril cuando entren en vigor los aranceles.
En este momento y en política internacional todo juega.


