Personas en fase terminal podrán tener una muerte digna y acortar el dolor y periódo de la agonía

Por Claudia García Polo @claudiagpolo

El Congreso de Puebla aprobó la Ley de Voluntad Anticipada que permitirá a las personas con enfermedades en etapa terminal tener una muerte digna, sin dolor, sin prolongado sufrimiento y rechazar tratamientos que prolonguen su agonía.
Este lunes 15 de julio en la última sesión del periodo ordinario de XLI Legislatura las diputadas y diputados de Puebla, aprobaron con 34 votos a favor, dos votos en contra y cuatro abstenciones, una de las reformas en materia de salud más sensibles para la dignidad humana, tardaron 16 años en hacerlo desde que se presentó la primera iniciativa sobre «muerte digna» en el Congreso del estado.
Hace dos años el grupo Legislativo del Partido del Trabajo (PT) retomó la iniciativa de Voluntad Anticipada impulsada por el diputado Miguel Octaviano Huerta Rodríguez para reformar la Ley estatal de Salud.

La voluntad anticipada es la instrucción de una persona que va plasmada en un documento ante Notario Público quien de manera consciente y voluntaria en etapa de enfermedad terminal decide no aceptar o meterse a tratamientos y/o procedimientos médicos con la intención de prolongarle la vida, como son la ventilación médica, alimentación artificial, la resucitación yo cualquier otro tratamiento médico que prolonguen el sufrimiento o agonía de la persona en esta fase.
El diputado del PT Miguel Octaviano Huerta, explicó que la reforma a la Ley de Salud incluye «cuidados paliativos» que son fundamentales para poder garantizar a una persona con enfermedad en etapa terminal, el poder maximizar la calidad de vida y darle una muerte digna.
La nueva legislación define los cuidados paliativos como: la atención de enfermedades que no responden a tratamientos curativos, por lo que se encuentran orientados a controlar el dolor, así como a brindar atención psicológica, acompañamiento social y espiritual.
Se describe como enfermedad terminal: «un padecimiento reconocido, irreversible, progresivo e incurable en estado avanzado y cuando el pronóstico de vida es inferior a seis meses».
Cuando la persona sea menor de edad, o no pueda expresar su voluntad, respecto a tener una muerte digna corresponderá a los padres o tutores o representantes legales tomar una decisión.

Para el caso de Puebla, el diputado del PT Miguel Octaviano Huerta, dejó en claro que la Ley de Voluntad Anticipada, no representa que se haya aprobado en la entidad la «eutanasia» o el «homicidio asistido» como también se le conoce, ya que está práctica está prohibida.


