EL ESPACIO de José Luis Gámez Jiménez
Casi todos los habitantes en la República Mexicana, llegamos a presenciar capítulos televisivos donde había un personaje femenino apodado: la chimoltrufia que tenía como estribillo esta frase: “así como digo una cosa, digo la otra”. O sea: lo que asevero, primero, puede ser modificado por una segunda o tercera o tal vez, esa primera o segunda afirmación se cancela para dar origen una cuarta o, quizá quinta aseveración.

Así, de incierta es la serie declaraciones que el presidente de la Unión Americana emite a cada momento tanto en X, antes Twitter, pero con repercusiones muy serias que estremecen a los mercados y al mundo porque lo dice el mandatario con contundencia y de manera oficial.
Tan en serio han sido tomadas sus amenazas y declaraciones que, ante ellas, los políticos y la diplomacia mundial implementan análisis, estrategias, previsiones y posibles alternativas de negociación, aun antes de que este señor, cambie de opinión y de manera ocurrente y caprichosa modifique o anule su dicho para inventar otro. La similitud entre la chimoltrufia y este presidente, es notoria, pero, hay una diferencia: en la chimoltrufia, solo hay comicidad, pero en este gobernante hay una actuación verdaderamente tragicómica.
Desde 2025 ya en Wall Street se mencionaba la siguiente frase: Trump always chickens Out, sus siglas: (TACO); descripción muy peyorativa pues significa: Trump siempre se acobarda, se echa para atrás.
A nuestro país, México, muchas veces lo amenazó con incremento en aranceles, para retractarse posteriormente con un objetivo muy claro: alargar el tiempo de negociación, la recuperación de mercados y aprovechar esos momentos de debilidad bursátil para especular, en su favor y el de sus cercanos para comprar o invertir y ganar.
Hay muchos ejemplos que describen sus cambios de postura: la amenaza de anexar Groenlandia, la de convertir Canadá en el estado número 51 de la Unión Americana, lo cual puso en guardia tanto a los gobiernos correspondientes como a los demás gobiernos, sobre todo latinoamericanos.
La única amenaza cumplida hasta ahora, es el secuestro de Nicolas Maduro, presidente venezolano, con el pretexto de ser un narcoterrorista (término acuñado en los EEUU) para “Justificar” invasiones y detenciones en otros países. La única verdad que ha movido al presidente del imperio, en el caso Venezuela, ha sido robar el petróleo, llenar sus buques tanque, trasladarlos a su territorio pagando, a los venezolanos migajas, disparos de balas y muertes en su camino.

Pero las amenazas cumplidas más terribles e injustificadas de Trump, en complicidad con el gobierno de Israel han sido, el aniquilamiento sistemático de Palestina que ha provocado además de muerte y desolación, el éxodo masivo de Palestinos hacia destinos inciertos, con la idea de crear, bajo la dirección de su yerno, una Riviera Palestina, es decir: un centro turístico de lujo, inmobiliario y tecnológico; dejando como cimientos los miles de muertos, la dignidad de un Pueblo quebrantado y de manifiesto: la ignominiosa agresividad contra un pueblo inerme.

La otra amenaza hecha realidad es la guerra contra el Pueblo Iraní “acusado” de poseer armas nucleares, mismo pretexto utilizado por George H, W Bush. en la guerra del Golfo en 2003. Su ejército, invadió, buscó y asesinó a Sadam Hussein; mismo “argumento”, diferentes actores.
En el conflicto contra Irán, el Presidente Estadounidense lanzó un ultimátum: “esta noche desaparecerá un cultura milenaria si Irán no cumple y abre el Estrecho de Ormuz” para que luego, con una pose de perdona vidas acepta una tregua, que, según el, se aceptó porque en las negociaciones, Irán había admitido las condiciones que el había establecido pero, en realidad, él fue el que accedió a las diez condiciones de los Iranies; si el amable lector las busca en Internet, las lee detenidamente y las analiza, todas son favorables a Irán.
Irán, le concede a los EEUU una tregua pírrica, es decir: al gobierno estadounidense le da tiempo para regodearse y presumir qué ha logrado asustar al enemigo, pero, en realidad, Irán está aprovechando el tiempo para rediseñar sus estrategias bélicas que, lo más seguro, traerán más resultados negativos para los EEUU.
Irán se está mostrando como un hueso duro de roer y con hechos, también está mostrando que el que, está mandando es el estado de Israel y su gobernante Benjamín Netanyahu, derechista recalcitrante, que se ha rebelado contra la tregua entre los EEUU e Irán y por su cuenta sigue bombardeando al territorio de Beirut y exigiendo a Trump más acopio de armas, argumentando: “cobro de favores” pues en muchas de las campañas presidenciales de los EEUU han habido generosas aportaciones de estado Israelí. En consecuencia Irán que, de hecho, había reabierto el Estrecho de Ormuz por acuerdo mutuo, lo ha cerrado nuevamente.
La paz, no se atisba muy próxima ante la actitud impredecible, contradictoria recurrente y actitud bipolar de este mandatario. Con estos antecedentes solo cabe en todos nosotros construir la paz, desde nuestro propio foro interior, reflexionando a su vez, que la paz no consiste en permanecer en una inalterable zona de confort, más bien tenemos que hacer conciencia en que, en estos momentos tenemos que trabajar por construir la paz aun en medio de la tormenta, levantar la voz valiente junto con la gente de buena voluntad, sin amedrentamientos, manifestarnos para gritar: NO A LA GUERRA, SI A LA PAZ.



