En opinión de César Cuautle-Elecciones: encuesta y sociedad

   César Cuautle

En opinión de quien escribe, las elecciones, política, socialmente hablando, representan la oportunidad de cada país, entidad o municipio para buscar la posible solución a los problemas que aquejan al sector donde estas se llevan a cabo, no solamente son sanas sino necesarias en términos democráticos porque apuestan la virtud de esta última en su ideología de bienestar social y en la elección de los representantes por parte del pueblo que difiere mucho a las antiguas prácticas monárquicas o feudalistas, que vieron en el “gobierno del pueblo” un pensamiento liberal y revolucionario, por lo tanto un atentado a su forma de vida.

Retomando la idea principal y entrando al tema que nos atañe, la encuesta de opinión, de acuerdo al diccionario de marketing cultural s. a. La define como el método de recogida de información cuantitativa que consiste en interrogar a los miembros de una muestra, sobre la base de un cuestionario perfectamente diseñado, es principalmente un instrumento de medición que arroja aproximaciones descriptivas, en este caso, de la intención de voto.

La encuesta es la herramienta que más llama la atención de politólogos, sociólogos y comunicólogos porque abre el amplio debate sobre sus funciones, se pone en tela de juicio su propósito en el proceso electoral, se considera que las encuestas pasan de ser un instrumento de medición a uno de influencia y la pregunta correspondiente seria ¿Por qué las encuestas no son definitivas?

Para tratar de responder esta pregunta, entremos entonces al campo teórico acerca de la opinión pública. Para comenzar, Elizabeth Noelle afirmaba, de acuerdo a la teoría de la espiral del silencio, que los individuos, en orden de no ser excluidos sociales, suelen reprimir sus ideas, los sujetos adaptan su comportamiento con respecto a las actitudes predominantes sobre lo que es y no es aceptable. En este sentido podemos considerar que, en determinados casos, el inclinarse o no públicamente por un candidato y/o partido político arriba en las encuestas puede significar una fuerte crítica social, en algunos casos llegando quizá hasta agresiones físicas o verbales.

El efecto “bandwagon” utilizado por primera vez por George Gallup se ve reflejada principalmente en aquellos cuya intención de voto no ha sido totalmente definida, la encuesta, de acuerdo a este fenómeno, influencia a los indecisos a votar por aquel que va a la cabeza en los sondeos para corresponder con un sentido de pertenencia y de sentirse satisfecho contribuyendo a la victoria del “mejor” candidato.

Este efecto se puede reforzar cuando el candidato mejor posicionado va subiendo poco a poco en los sondeos de opinión, sin embargo, presentar una amplia ventaja puede manifestarse también en un problema, debido a que puede presentarse el llamado efecto de relajación que consiste en que la visión ganadora del candidato provoca en sus electores una confianza que los motiva a no votar, consideran innecesario su voto porque dan por hecho la victoria de su candidato, en caso contrario, la votación se desmotiva en relación a que la ciudadanía percibe que con o sin su voto la elección ya está perdida.

En contraparte, el efecto “underdog” no afecta directamente a aquel indeciso sobre su intención de voto, la información presentada por el sondeo refuerza la idea de votar por aquel que va perdiendo o en segundo lugar, ya sea por simpatizar políticamente o para llevar la contraria a la mayoría.

Finalmente consideremos que las encuestas también pueden ser modificadas a conveniencia de un candidato, las encuestas pueden ser diseñadas meticulosamente para desempeñar un papel desmotivador en contra de uno o varios contrincantes. No hay que perder de vista que no hay una teoría definitiva que demuestre la no fiabilidad de las encuestas de opinión, tampoco existen metodologías que prevengan totalmente la creación de sondeos que desfavorezcan a un candidato. Simplemente, hay mucho que abordar al respecto para el análisis más profundo del funcionamiento de las encuestas de opinión.

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Equipo editorial M

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