Una luz para las familias en la atención de los trastornos emocionales de las infancias
Más de 20 mil atenciones en menos de un año

Por Claudia García Polo @claudiagpolo
Donde antes fue la Residencia Oficial de los gobernadores conocida como Casa Puebla, en la zona de Los Fuertes de Loreto y Guadalupe, hoy funciona el Centro Poblano de Salud Mental Integral para Niñas, Niños y Adolescentes (CEPOSAMI) un modelo único en su género a nivel nacional que le ha cambiado la vida a miles de niñas, niños y adolescentes que enfrentan algún trastorno emocional y mental.

A casi un año de funcionar el CEPOSAMI se ha convertido en un refugio de luz, esperanza y recuperación para miles de niñas, niños y adolescentes con algún trastorno, problemas de depresión, ansiedad, crisis emocionales y a veces hasta quienes se auto infringen lesiones (intentos de suicidio).
Son pacientes que requieren atención especializada y en la mayoría de los casos resultaría casi imposible para las familias pagar estos servicios en la consulta privada. Una madre soltera, el padre o la familia promedio en un servicio de salud con un especialista privado no acude porque sabe que estos tratamientos son largos y muy costos, pero en CEPOSAMI la atención es gratuita.

El equipo de «Mundo de Mujeres», realizó una visita a las instalaciones del CEPOSAMI, conversamos con la Directora de Bienestar Emocional, Umi Choda Morales quien nos acompañó en el recorrido por las instalaciones, al tiempo que nos informó que de septiembre de 2025 a agosto de 2026 son más de 20 mil las atenciones especializadas que se han otorgado y cada menor recibe un tratamiento específico de acuerdo al diagnóstico clínico.
“Cuando en una familia, la madre o el padre detectan conductas diferentes en sus niñas, niños o adolescentes, como berrinches constantes, aislamiento, depresión, ansiedad, crisis nerviosas, conductas agresivas y hasta intentos de suicidio, entonces tocan la puerta del CEPOSAMI para solicitar ayuda.

Entonces el personal multidisciplinario realiza diversos estudios clínicos, neurológicos, sensoriales y psicológicos del paciente para detectar las causas de la enfermedad del niño, niña o adolescente. Y elaboran el diagnóstico caso por caso y así iniciar un tratamiento para cada infante.

La Directora de Bienestar Emocional -Umi Choda, explica que en algunos casos es el entorno de violencia en que viven los menores es lo que les ha provocado el trastorno emocional, incluso han detectado casos de abuso sexual, entonces personal del CEPOSAMI solicita la intervención del DIF estatal y de la Fiscalía General del Estado, en un trabajo coordinado e interinstitucional.
CEPOSAMI surgió como una iniciativa de la presidenta del Sistema Estatal DIF (SEDIF) Ceci Arellano y de su esposo el gobernador del estado Alejandro Armenta Mier, preocupados porque muchas familias requieren el apoyo de especialistas para la atención de las crisis emocionales que presentan sus hijos e hijas. Además, ambos tuvieron la sensibilidad de colocar la salud mental infantil como una prioridad en la agenda de las políticas públicas.
Las instalaciones del CEPOSAMI son de primer nivel, cuentan con personal multidisciplinario y atienden pacientes de 2 años y hasta los 17 años y once meses de edad. En promedio por día atienden de 80 hasta 100 consultas.

CEPOSAMI, cuenta con personal multidisciplinario, consultorios de atención psicológica y psiquiátrica, nutriólogos, área de endocrinología, laboratorios, áreas de terapias alternativas como equinoterapia y caninoterapia, así como una sala de crisis y camas de hospitalización, área para terapias grupales y espacios de acompañamiento psicosocial, área de enfermería y auditorio, así como un espacio enorme de áreas verdes con una vista panorámica de Puebla Capital.

Durante el recorrido con el personal del CEPOSAMI, nos explicaron que, del total de 20 mil atenciones en casi un año, los casos más recurrentes en niñas, niños y adolescentes son el Trastorno por Déficit de Atención (TDA) y el Trastorno de Espectro Autista (TEA). La Directora de Bienestar Emocional -Umi Choda aclara que este tipo de diagnósticos antes no tenían una atención especializada, pero hoy tienen un nombre para determinar también un diagnóstico, porque en algunos casos puede ser una situación relacionada con el desarrollo, el entorno, la alimentación y hasta el tema glandular y hormonal.

A casi un año de funcionar el CEPOSAMI, ha otorgado una atención oportuna a 50 adolescentes que han llegado con crisis emocionales profundas, en situación de riesgo de suicidio. Pero con la ayuda institucional del personal especializado los infantes y sus familias han encontrado una alternativa de tratamiento y una ruta de recuperación, en lo que a veces parecía un abismo obscuro e incierto. Pero que, al ser recibidos, diagnosticados y atendidos logran tener un regreso de reintegración con su familia, con su grupo social etario y con una nueva esperanza de disfrutar la vida.



