
COLUMNA AGENDA EMPRESARIAL de Jorge Marcelino Alejo
El escenario político que se da por el rechazo a la injerencia extranjera en asuntos del Gobierno mexicano, que externó la presidenta Claudia Sheinbaum, no tendrá que repercutir, o mejor dicho, no debe alterar los mecanismos que desde décadas atrás facilitan las transacciones comerciales entre México y Estados Unidos.
La firmeza con que la Presidenta expresó desde el Monumento a la Revolución, que México es un país Libre, Independiente y Soberano, le debió quedar claro al presidente estadounidense Donald Trump, de que una cosa es que trabajemos como socios comerciales, y otra muy distinta, es meterse en asuntos internos de cada país.
Tan sencillo que es.
Lo anterior significa que deberán seguir con normalidad, las operaciones que se realizan día a día en materia de importación y exportación de mercancías; que tampoco se registren cambios en tarifas, aranceles o trámites. Y todavía más, que no se tenga variación en las pláticas programadas para la renegociación del tratado comercial del T-MEC.
Es evidente que si hay alguna reacción ante tal escenario político, si el Gobierno estadounidense se inventa o propone nuevas disposiciones en las diarias operaciones comerciales, se frenaría el desarrollo y avance del mercado entre ambos países,
Por lo tanto, se trata de mantener el flujo comercial entre México y Estados Unidos, más ahora que a México le va bien, pues las compras estadounidenses de productos mexicanos, participan en el 16 % de su mercado total.
De hecho México es el principal socio comercial de Estados Unidos, al superar como proveedor a China y Canadá. Además la balanza comercial positiva para México, es gracias a la exportación de productos en las ramas automotriz, autopartes, agro alimentos, bebidas y tecnología.
El rechazo a la injerencia extranjera, también se da en momentos en que México lucha por la estabilidad de su economía mediante la creación de empleo, una inflación y tasas de interés a la baja; con esfuerzos por mantener precios en los combustibles y ya redujo su gasto corriente en el 10 %.
Por ese camino tiene que seguir transitando el comercio bilateral entre ambos países.
El mencionado escenario político está dado, sobre todo porque la presidenta Sheinbaum machacó que a los mexicanos les costó mucho la Soberanía y la Independencia, y que México no se vende, se le ama y se le defiende.
Sirva pues el comentario, para subrayar que si los Gobiernos de otros países, quieren comprar o vender mercancías, si desean hacer negocios en beneficio de sus pueblos, hay plena disposición y apertura de mercado, porque como país México confía en la cooperación y el desarrollo económico.
M E M O R A N D U M
EMPLEOS
Tiene su mérito que a casi dos años del Gobierno Federal de la Presidenta Claudia Sheinbaum, se crearan 669 mil empleos. Sin embargo, la cifra todavía está lejana de alcanzar el millón de empleos anuales que necesita el país, para sostener el ritmo productivo que impulse su crecimiento económico.
Pero la meta está presente. Así lo muestra el dato más reciente del Inegi, en donde puntualiza que en el primer cuatrimestre de este 2026, ya se crearon 231 mil 527 empleos formales.
El entorno laboral que le daría un buen empujón a la generación de más empleos, se podría acariciar al concluir el segundo semestre de este año, pues hasta entonces empezará a florecer la inversión de 5 mil millones de dólares que anunció el magnate Carlos Slim.
Lo anterior nos lleva a imaginar que el 2027, será propicio para elevar el número de empleos formales, pues esa millonaria inversión se diversificará en energía, telecomunicaciones, infraestructura y comercio, entre otros rubros donde trabaja el dinero del magnate empresarial.
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