En tareas de cuidado, mujeres de entre 15 y 29 años, que no estudian ni trabajan

  • Informe de Oxfam México revela que los hombres apenas dedican 1.5 horas al día
  • En zonas rurales, las jóvenes cuidadoras dedican hasta 2.7 horas más por semana al trabajo doméstico que las cuidadoras de zonas urbanas
  • Un especial de SemMéxico

Por Micaela Márquez en @mundomujeres||

Las mujeres jóvenes que no estudian ni trabajan, cuyas edades van de 15 a 29 años, se dedican exclusivamente a labores de cuidados, cuando los hombres jóvenes dedican apenas 1.5 horas diarias al cuidado desde hace una década.

El informe “No nos llames ninis: mujeres jóvenes que cuidan”, realizado por Oxfam México revela que casi ocho de cada 10 jóvenes catalogadas popularmente como «ninis» (porque no estudian ni trabajan) son en realidad mujeres que realizan trabajo de cuidados no remunerado.

El 95 por ciento de estas jóvenes dedica entre 5.2 y 7.6 horas diarias al cuidado de familiares o tareas del hogar sin recibir ningún tipo de pago, “parece haber una penalización social para las mujeres por cuidar”, señaló Mariana Belló, coordinadora de la estrategia de Justicia de Género y Cuidados en Oxfam México.

“Mientras los cuidados sigan sin reconocerse como un trabajo valioso, que debe ser distribuido de manera equitativa entre toda la sociedad, seguirán siendo una de las piedras angulares de la desigualdad de género”, añadió.

Labores domésticas y de cuidados constituyen el sector productivo más importante de México, representando el 23.9 por ciento del Producto Interno Bruto Nacional (PIB), por encima de la industria manufacturera (20.1 %) o el comercio (18.7 %).

De ahí que, las jóvenes que cuidan “están funcionando como un subsidio y como una verdadera red de amortiguación para la crisis de cuidado, asumiendo una responsabilidad que otros actores sociales no están asumiendo, principalmente el Estado, el mercado e incluso sus familias”, expuso Belló.

La diversidad de experiencias entre las mujeres jóvenes que cuidan evidencia que alejarse de la educación o el mercado laboral, en la mayoría de los casos, no es por decisión propia. Sobre las jóvenes mexicanas recae un mandato social y de género para abandonar sus proyectos de vida y entregar su tiempo y recursos al sostenimiento de la sociedad sin la corresponsabilidad de otros actores sociales e institucionales.

Avance engañoso

Aunque la brecha de cuidados se redujo una hora en la última década, al pasar de 6.1 a 5.1 horas diarias, el avance es engañoso. Los datos revelan que la participación de los hombres jóvenes se mantiene estancada en solo 1.5 horas al día, sin importar su edad o estado civil. Mientras que hitos como la maternidad o la vida en pareja redefinen el proyecto de vida de las mujeres jóvenes absorbiendo casi siete horas de su día, para ellos es un evento que prácticamente no altera su rutina.

De acuerdo con el estudio, las adolescentes de 15 a 19 años que cuidan sin paga son en la mayoría solteras, sin hijos y con estudios hasta secundaria. Dedican en promedio 3.8 horas diarias a labores domésticas y al cuidado de hermanos, abuelos o familiares enfermos.

Las jóvenes adultas dedican seis horas diarias, el grupo más grande de cuidadoras no remuneradas, son las mujeres de 25 a 29 años que son madres, viven en pareja y tienen escolaridad básica.

En zonas rurales, además, las jóvenes cuidadoras dedican hasta 2.7 horas más por semana al trabajo doméstico y de cuidados que las mujeres urbanas, en un contexto marcado por la falta de servicios e infraestructura básica.

La Ciudad de México presenta una paradoja, hay menos mujeres jóvenes que no estudian ni trabajan y se encuentran cuidando, pero quienes lo hacen enfrentan una mayor intensidad de trabajo, debido al cuidado directo. En promedio, dedican 58.5 horas semanales a las tareas del hogar, de cuidado y acompañamiento; una cifra que supera por mucho la jornada laboral legal. Esta triple carga ocurre a pesar de que, a diferencia de la tendencia nacional, la mayoría cuenta con estudios de nivel medio superior y superior. Asimismo, cuando son madres, la brecha se profundiza: dedican 55.6 horas semanales al cuidado, casi diez horas más que sus pares a nivel nacional (46.1 horas).

“Resulta urgente reconocer la labor de estas mujeres jóvenes para que el estado asuma la rectoría en la creación, diseño e implementación de políticas de cuidados con ellas en mente. Solo así podemos hablar de un avance en la justicia social y de género en nuestro país”, enfatizó Alexandra Haas, directora ejecutiva de Oxfam México.

REDACCIÓN

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