“…a unas cuantas millas náuticas está ocurriendo todo un drama, específicamente en la Isla de Cuba con sus 9.7 millones de habitantes”.

EL ESPACIO de José Luis Gámez
En estos momentos cuando en México estamos celebrando el día del amor y la amistad, en frente, en el mar caribe, a unas cuantas millas náuticas está ocurriendo todo un drama, específicamente en la Isla de Cuba con sus 9.7 millones de habitantes.
Casi todos sabemos por la historia que desde 1959 Cuba decidió que régimen deseaba para conducir su destino político, social y económico, después de haber sufrido una dictadura cruel a manos de Fulgencio Batista quien en 1952 ejecuto un golpe militar contra el Presidente Carlos Prio Socarras para ejercer como dictador hasta 1959.
Desde esa fecha hasta nuestros días, el sistema de gobierno Cubano ha tenido un sin número de cambios, desgraciadamente, no todos para bien. Los factores para que esta revolución Cubana se haya ido desgastando paulatinamente, casi todos, han sido provocados desde el exterior y, han sido decisivos para dar lugar a la situación dramática por la que, actualmente, están pasando nuestros hermanos Cubanos.
Tenemos que aceptar que Cuba tuvo una etapa dorada y bonanza que duró de 1960 hasta 1991, cuando tuvo apoyo militar, económico y comercial de la ahora extinta Unión de Republicas Soviéticas Socialista: la URSS. La producción azucarera de la isla se destinaba, con precios preferentes, a la URSS; esta, a su vez, brindaba créditos que ayudaron a la economía de la Isla paliando, en gran medida, el bloqueo impuesto por los EE, UU, desde 1960.
Cuba, vivió también un crecimiento tanto educativo, pues llegó a tener cero analfabetismos, como deportivo: baste escudriñar los récords olímpicos y el número de medallas obtenidas y, en lo científico, sobre todo, en el área de la medicina creciendo exponencialmente en la investigación y la especialización médica. Hasta la fecha, en los lugares más recónditos de México, trabajan médicos especialistas Cubanos que cubren la carencia de estos mismos especialistas que en el período neoliberal, se dejaron de producir ya que, al propiciar la privatización de casi todas las instituciones, entre ellas la de la salud, dejaron que la iniciativa privada desarrollará sus propias instituciones hospitalarias, convirtiendo la salud pública en una mercancía y, dejara de ser un derecho. México, en acuerdo bilateral con Cuba, intercambia petróleo, enviándolo a la isla y, Cuba envía a México a sus especialistas a cubrir plazas en hospitales, mientras nuestras universidades terminan de preparar las generaciones de médicos especialistas que se necesitan.
En 1991 colapsa la URSS y Cuba inicio un periodo de crisis económica extrema. Gorbachov tuvo la intención de salvar el sistema, pero sus acciones aceleraron el colapso y, por consecuencia, se tuvo que deshacer de los países satélites que tenían sueños independentistas como Polonia, tierra natal de Juan Pablo II, quien influyo en Gorbachov para la caída del comunismo. El mismo Gorbachov llego a reconocer que la caída del comunismo no habría sucedido tan pronto sin la influencia del Papa: este, a su vez, estableció con Ronald Reagan una “Santa Alianza” que favoreció al multi citado colapso comunista para, así, ejercer una hegemonía y control ideológico, tanto en Europa del este como en Latinoamérica.

Así que Cuba, desde 1991 no ha visto la suya de tal forma que, en estos momentos, a nadie compete condenar o emitir frases como la de: ¿eso es lo que querían? Aténganse a las consecuencias. Ellos nunca quisieron esta situación, fueron obligados a declararse pueblo en resistencia ante un bloqueo impuesto desde hace 66 años por decisión unilateral del gobierno estadounidense y ante las protestas de gran parte de los países a nivel mundial, entre ellos, México. Fueron víctimas de los movimientos estratégicos de la geopolítica anticomunista diseña principalmente, por Gorbachov, Ronald Reagan y Juan Pablo II. Ahorita, por lo pronto, no se trata de ideologías sino de resolver un problema profundamente vital e inmediato pues está en juego la sobrevivencia de seres humanos. Ahora mismo, con carácter de urgente es momento del desprendimiento con sentido humanitario con lo poco o lo mucho que tengamos. Busquemos los canales pertinentes para hacer llegar al pueblo Cubano algo que les pueda ayudar en esta mala hora.


