Población en Gaza tiene que enfrentar a los ataques aéreos para conseguir pan

El sistema sanitario también está desbordado en medio de una grave escasez de suministros, agua, electricidad y personal
INTERNACIONALES|| El ejército israelí separó el norte de Gaza del resto del territorio asediado y realizó ataques aéreos este lunes.
Mientras tanto, el coordinador humanitario de la ONU en la región advirtió de que la situación sólo empeorará cada que continúan las hostilidades.
Lynn Hastings, coordinadora especial adjunta para el Proceso de Paz en Oriente Medio, dijo que cuatro refugios de la UNRWA que acogían a cerca de 20.000 desplazados fueron alcanzados el pasado jueves. Al menos 23 personas murieron y decenas resultaron heridas.
También habló de la desesperación en Gaza, donde los generadores de reserva esenciales para los hospitales, las plantas desalinizadoras de agua y las instalaciones de producción de alimentos «se están parando uno a uno por los bombardeos en zonas donde están refugiados los civiles, principalmente mujeres y menores de edad«.
El sistema sanitario también está desbordado en medio de una grave escasez de suministros, agua, electricidad y personal. Hasta la fecha, 14 de los 35 hospitales y 51 de las 72 clínicas de atención primaria han cerrado. Sólo una de las tres líneas de suministro de agua procedentes de Israel está operativa.
«El acceso a los alimentos es cada vez más preocupante. La gente está desafiando los ataques aéreos para hacer cola en las panaderías y conseguir pan, varias de las cuales ya han cerrado por falta de combustible y básicos» dijo.
Los ataques aéreos del ejército israelí de este lunes 6 están preparando las incursiones terrestres, contra militantes de Hamas en la ciudad más grande de Gaza y una se espera fase aún más sangrienta por parte de Israel.
El número de muertos palestinos ya superó los 10.000, dijo este lunes el Ministerio de Salud de la Franja de Gaza gobernada por Hamás. El ministerio no distingue entre combatientes y civiles. Unos 1.400 israelíes han muerto, en su mayoría civiles asesinados en el 7 de octubre que inició la guerra.
La guerra se ha convertido rápidamente en la violencia palestino-israelí más mortífera desde la creación de Israel hace 75 años, sin un final a la vista mientras Israel promete sacar a Hamas del poder y aplastar sus capacidades militares. Y el Consejo General de la ONU pide un cese al fuego, e Israel y Estados Unidos de Norte América con dos votos se oponen a más de 190 naciones.


