Pero en sí, que es y cuál es el sentido de la derecha

EL ESPACIO de José Luis Gámez J.
Ecuador, Argentina, Paraguay, Republica de El Salvador, Chile entre otros países han optado por dirigir, su forma de gobierno, hacia la derecha, pues al experimentar un sistema de gobierno con tendencia izquierdista, quedaron desilusionado ante resultados nada optimistas en todos los rubros del quehacer nacional.
Otros países, siempre han funcionado bajo el sistema de derecha y ahí se estacionaron, van transcurriendo por la vida sin pena de gloria, aparentemente, mostrando una inmadura conformidad.
Pero en sí, que es y cuál es el sentido de la derecha. Por definición y en los hechos, la ideología de la derecha, así lo experimentamos en México por muchos años, es un sistema que propone, en teoría, la libertad individual sin restricciones: aparentemente, este derecho, es un derecho natural, por tanto, muy legítimo.
Sin embargo, en esa afirmación no se mencionan las condiciones que podrían limitar esa libertad, lo cual lleva a la siguiente deducción: cualquier ser humano, podría utilizar los huecos legales para menoscabar los derechos de los demás, cualquier persona podría hacer uso de todo tipo de medios ya fuesen legítimos o no para meterse al mercado e iniciar operaciones, sin reglas ni ética, sujeto, solamente a la oferta y la demanda, pues su libertad no tiene restricciones.
Por consecuencia, si el ser humano en lo individual y, según esa teoría, goza de ese derecho, el Estado también lo tiene y, con más fuerza, proponiendo así la libertad absoluta para hacer y dejar de hacer,
El Estado puede dejar de participar en todas las actividades económicas de la nación, dejar todo al libre mercado; que la iniciativa privada se encargue de la Educación, de la salud, de la seguridad nacional, es decir: se privatiza todo.
Es por eso que en México, la iniciativa privada han tenido épocas doradas pues con toda esa libertad y capacidad económica invertida en todas las áreas estratégicas nacionales, obtuvo y acaparó multimillonarias utilidades, creándose así una concentración de riqueza en unas cuantas manos y generando un aumento de pobreza, al abaratar discrecionalmente, la mano de obra, la cual fue objeto de exportación obligada, sobre todo a los EEUU, por un lado y, por otro: la humillante presunción de la lista, en la revista Forbes, de las personas más ricas de la Nación.
El gran capital, devorando salvajemente a la pequeña y mediana industria al campo, al comercio. Es decir: la mencionada libertad individual ha sido reducida hasta convertirla en esclavitud.
La ideología de derecha, una vez que ha anulado las libertades individuales, enfoca sus baterías consentidoras, hacia las macro empresas, colmándolas de privilegios y exención de impuestos. Tales apapachos se proporcionan recíprocamente y, aún más, lo que le toca pagar al empresariado, el Estado lo traslada a la clase trabajadora, sobre todo, a los cautivos que cobran por nómina.
Tal dinámica no es privativa de un país, no: los países que son de derecha en Latinoamérica, actúan de semejante manera, con sus variables particulares. La intervención del Estado con tendencias derechistas fracciona a una nación contando para ello con los LIBERTARIOS.
Sujetos ideologizados a ultranza qué abogan por la mínima intervención del Estado en la vida social y económica valiéndose de todo tipo de estratagemas como la de repetir hasta la saciedad. “El individuo tiene que ser capaz de generar su propia riqueza; el Estado, no está obligado a establecer programas sociales ni a repartir ayudas, eso incapacita al ciudadano.
El tema es muy amplio y bien vale la pena una segunda parte. Así que, en el próximo artículo, seguiremos reflexionando al respecto.


